miércoles, 29 de junio de 2011

Participación de la Juventud en la Política

El pasado 6 de Junio de 2011, en ocasión del aniversario de la REMUC (Red de Mujeres Coloradas), fui invitado a exponer sobre La participación de la Juventud en la Politica. Acá les dejo el discurso que prepare para esa oportunidad. Espero sus comentarios.

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Para mi es un honor haber sido invitado a este congreso, me llena de admiración los logros obtenidos por este grupo de mujeres.

El trabajo de esta organización es muy valioso, es este tipo de acciones pro activas las que necesita un país como el nuestro que aun se debate entre el progreso y el subdesarrollo.

Mas allá de los logros específicos de este grupo en particular, quiero destacar la actitud. Solamente con hombres y mujeres como ustedes, que invierten su tiempo y sus energías en causas como esta, buscando las coincidencias entre los paraguayos, buscando los puntos de interés común, y generando una agenda de trabajo, solamente con gente que se tome enserio la construcción social en el Paraguay, podremos poner a nuestro querido País en el camino del progreso.

Reivindico el derecho de todo ser humano a elegir su propio destino, a decidir sobre el uso de su tiempo y sus recursos sin otro rector que su interés y deseo, y por lo tanto, así tiene mucho mas valor el esfuerzo de ustedes.

Quiero destacar la importancia que para mí, para el partido, para la sociedad toda tiene el hecho de que las mujeres se involucren en la construcción de nuestro destino de manera directa. Siempre cumplieron un papel clave en la historia del Paraguay, inculcando valores sus hijos e hijas, enseñándoles como ser hombres y mujeres de bien. Profesoras y madres que nos han enseñando a honrar la familia y la bandera.

Las mujeres han cumplido un rol importante en la construcción de nuestra sociedad, de nuestra cultura, en la reconstrucción del Paraguay fueron ellas quienes levantaron este país, y es por eso, que además de su voto necesitamos su voz, fuerte y presente, en la elaboración de planes, la elección de rumbos, en los debates, en los espacios de decisión.

El hecho de que las mujeres quieran influir cada vez mas en el proceso de la toma de decisiones me hace sentir bien, pero el hecho de que lo hagan en mi partido, de que lo hagan dentro del partido colorado, me hace sentir orgulloso, me hace sentir parte de un partido que incluye.

En muchos casos las mujeres no reciben reconocimiento por sus esfuerzos, a veces son relegadas a un lugar secundario con relación al hombre, y esto pasa no solamente en la política, también en el sector privado, en el día a día en general, y eso debe cambiar, somos iguales en derechos y obligaciones y tenemos que aprender a vernos con respeto. Nuestra sociedad aun mantiene una idiosincrasia machista, que todos debemos luchar por erradicar. Los casos que se escuchan, en los que la mujer es abusada, maltratada, discriminada: se tratan de actos inhumanos que debemos combatir, hasta que todo el mundo comprenda que no hay ser humano de primera ni de segunda.

Necesitamos ver todas las cosas que tenemos en común, tenemos sueños, tenemos ganas de construir una sociedad mejor, tenemos la capacidad de ser solidarios, tener la capacidad de hacer las cosas mejor y dejar de fijar la atención en nuestras diferencias.

Por otro lado, me gusta la idea de que las diferencias complementan y enriquecen nuestra labor, así que celebremos lo que tenemos que aportar todos, lo que la experiencia nos mostró y no mostró al otro. Lo que una madre que mantiene a una familia puede contar, nadie más puede hacerlo, a veces lo que una mujer es capaz de ver no puede verlo un hombre y lo que un hombre puede ver no puede verlo una mujer, esta claro que debemos dejar de lado lo que nos divide, debemos unirnos y caminar juntos hacia el progreso del Paraguay.

Es bueno ver como en la vida las cosas que vivimos nos van marcando y nos van moldeando, convirtiéndonos en la persona que somos. Cada uno es único y cada uno puede ver las cosas de una forma que nadie más puede, no tratemos de callar o otros porque no ven lo mismo, no tratemos de apagar otras voces sino que escuchemos con atención.

El futuro comienza ahora.

En esta oportunidad quiero compartir con ustedes mi visión del rol de la juventud en el proceso político, no solo dentro del partido, sino en la política en general.

La juventud no es una franja etaria, no es tampoco solamente el grupo de jóvenes que la componen. Es mucho mas que eso. La Juventud es el alma de un pueblo, es el motor de una sociedad, es la fuerza de la economía, es la esencia de la tradición que se mezcla con la modernidad. Es la fusión entre la herencia y el sentimiento progresista.

Es por eso que la estructura institucional del Estado Paraguayo, debe reformarse suficientemente, para dar mayor espacio a ese sector de la sociedad, compuesto por jóvenes, que tienen interés real en aportar sus conocimientos y todas las herramientas a su disposición, para sacar adelante al país.

El voluntariado es una figura que es muy poco explotada en el Paraguay, no por la ausencia de la voluntad de personas en dedicar su tiempo a una causa, sino porque los canales institucionales no están hechos de manera tal a capitalizar esa fuerza social que es el voluntariado.

Hay pruebas contundentes de que cuando hay organización que busca canalizar la fuerza del voluntariado, podemos ver resultados como los que nos muestran, “un techo para mi país”, o “corazones abiertos”, o “JQM”, o varias otras experiencias. A pesar de esto, el Estado sigue atrás. Lastimosamente, no conozco iniciativa alguna desde el sector publico, que busque aprovechar a favor del País, la fuerza que constituye el voluntariado. Sin los canales apropiados, el voluntariado es simplemente una fuerza pasiva.

La razón por la cual destaco el voluntariado, es porque la gran mayoría de los voluntarios, no solo en el Paraguay sino en el mundo, son jóvenes. Es gente que en general, no tiene aun responsabilidades familiares excluyentes, o laborales, y pueden ofrecer su tiempo y energías a una causa mayor que ellos mismos. Y esto demuestra no solamente que somos capaces de abrazar una causa y lograr los objetivos que nos trazamos, sino que, y mas importante, podemos embarcarnos en un proyecto cuya meta trasciende nuestros intereses egoístas. Podemos unirnos para lograr objetivos que pueden cambiar nuestra sociedad.

Ese mismo espíritu de voluntario, ese espíritu que nos lleva a esforzarnos porque entendemos la causa y queremos llegar a la meta, y en el camino, nos motivamos y nos alentamos unos a otros, ese mismo espíritu es el que con el tiempo contagiaremos a todos los miembros de la sociedad y esta vez no para una causa en particular sino para la causa de construir la patria que soñamos.

Nuestro esfuerzo debe ser diario, cada minuto que pasa estamos dejando una enseñanza, desde nuestra conducta como estudiantes, hijos, amigos, hasta el papel que dejamos de tirar a la calle. Todo lo que hacemos debe ser el reflejo de nuestro deseo de construir un mejor Paraguay.

Como jóvenes, es fundamental que entendamos nuestra gravitación real en el proceso de construcción de la Patria soñada. No debemos permitirnos ser meros espectadores, debemos involucrarnos con convicción, debemos escuchar esa voz interna y seguirla, esa voz que nos dice “las cosas pueden ser mejores”.

Tengo el honor de conocer a varios jóvenes, mujeres y hombres, de varios partidos políticos, quienes tienen una visión diferente, que están seguros de que el Paraguay puede mucho mas. Que las injusticias sociales pueden disminuirse sino acabarse, tras un proceso complejo que requiere del compromiso de todos los sectores de la sociedad.

No pasa un segundo sin importancia. Tenemos una responsabilidad enorme, debemos incorporarnos al proceso de toma de decisiones, con nuestro aporte patriota, con nuestra visión ambiciosa. No dejemos que ninguna voz de desaliento nos ataje, porque la vida esta llena de ejemplos, el que quiere, puede, y el que se propone algo, lo logra.

Por eso, el momento de la juventud no es mañana, es hoy. Porque el futuro comienza hoy.

Muchas gracias.