martes, 7 de diciembre de 2010

Rumbo al 2013

El 2013 comienza a avizorarse. La política en general ya comienza a buscar acomodo en función a esa fecha.

El Partido Colorado, en su primer periodo presidencial en la llanura, ha atravesado un periodo de anarquía institucional, confusión de la dirigencia y un largo silencio de los protagonistas de lo ocurrido en el 2008.

Hoy, luego de las elecciones municipales (elecciones que pueden ser consideradas como un "termómetro" del "estado de animo" político de los paraguayos), el Partido Colorado se volvió a encontrar con su camino. Encontró que pudo renovarse lo suficiente como para volver a inspirar confianza en los mismos electores que en el 2008 le dieron la espalda. En las elecciones municipales, la suma total de votos de la ANR ascendió a mas de 777.000 votos, en contraste con los 574.000 votos que tuvo en las últimas elecciones generales, notamos un incremento de aproximadamente 200.000 votos. El presidente Lugo, fue electo con 766.000 votos.

Con estos resultados la ANR demostró que está firme y por sobre todo, quedó claro que el pueblo colorado castigó con su voto a su dirigencia, por considerar que el plantemiento del partido se presentaba divorciado de lo que el momento político exigía.

El desafío recién se inicia, ahora, los intendentes colorados electos, iniciaran sus mandatos, con la responsabilidad de cumplir con sus comunidades, con el desafío de superar las expectativas, y con la exigencia de honrar al Partido Colorado y a su matriz doctrinaria.

El Partido Colorado necesita capitalizar la confianza entregada por el pueblo. Necesita honrarla y convertirla en su principal motor en las decisiones que tome de acá en adelante, si pretendemos volver a gobernar el Paraguay en el 2013.

Se impone un debate al interior del partido, pero abierto a la sociedad, en donde se aborden temas tanto de fondo como de forma. Institucionalmente debemos entender el desafío y la coyuntura en la que nos encontramos.

No basta con volver en el 2013. Debemos volver para reivindicar nuestras banderas, para corregir lo que hicimos mal y para liderar el proceso hacia el progreso y el reencuentro de los paraguayos con nuestra dignidad.

martes, 31 de agosto de 2010

Payasos de la politica

Articulo 132 de la Constitución Nacional: "La corte suprema de Justicia tiene facultad para declarar la inconstitucionalidad de las normas jurídicas y de las resoluciones judiciales, en la forma y con los alcances establecidos en esta Constitución y en la ley."

Voy a definir como "payasos de la política" a aquellos hombres y mujeres públicos que incurren, casi a diario, en actitudes que dejan al descubierto la inmadurez de la clase política en general. Aun cuando las contradicciones en las que caen son tan alevosas, no importa! Lo único que importa, al parecer, es el grosor de los titulares que los mencionan, la cantidad de tinta que el diario gasta en referirse a ellos, o el tamaño de la foto que acompaña la "noticia". Pero estas actitudes histriónicas de estos mojigatos o payasos de la política, simplemente son síntomas de que no existe un concepto de comunidad en la clase política en general, y lo mas preocupante de esto es que, ni siquiera podemos ponernos de acuerdo en cuestiones básicas.

Aun cuando el día anterior dijeron con la mas exacerbada convicción, que uno mas uno era dos, no tienen problema en salir a decir al día siguiente, que en realidad, uno mas uno, puede no necesariamente ser dos, que sea dos depende en realidad de que ellos, los iluminados, estén de acuerdo con que sea dos. Igual tienen que encontrar la manera de criticar. Igual salen a formar fila en frente a los micrófonos para "ilustrar" a la opinión publica sobre sus "sabias" posturas. Sin importar que todos nos demos cuenta de sus alevosas contradicciones.

La razón por la cual comienzo criticando esta actitud típica de ciertos actores políticos es por el tema que desde ayer y durante un tiempo seguramente será noticia relevante y acaparará las primeras paginas de los principales diarios y la mayor cantidad de minutos de aire de las radios.

La decisión de la Corte Suprema de Justicia, sobre el caso del juramento del ex Presidente de la República, como Senador Activo de la Nación.

Escuchamos todos los días, como ciertos parlamentarios o dirigentes políticos en general se llenan la boca con expresiones que hacen referencia al respeto irrestricto al Estado de Derecho, al fomento de la institucionalidad de la República, a la defensa de las instituciones democráticas, etc.

Y sin embargo en la fecha, las mismas personas, hoy no se empachan en opinar que la validez de una decisión de la Corte Suprema de Justicia, pasa por, que ellos estén o no de acuerdo con esa decisión.

La constitución nacional establece la separación de poderes, e impone que el órgano que va a entender sobre ella misma es la Corte Suprema de Justicia.

Seria mentiroso decir que esto es un tema que no despierta emociones en la opinión publica, así como también seria poco preciso decir que acá no están mezclados elementos subjetivos con elementos objetivos. Por lo tanto es comprensible que escuchemos posturas radicales tanto a favor y en contra. Pero aun cuando el ruido de estos cacareos nos intenten distraer, no debemos apartarnos de la ley.

Por supuesto que los diversos sectores políticos tienen la libertad y el derecho de opinar en la forma en que ellos pretenden que la gente entienda la cuestión. Reivindico la libertad del disenso, y particularmente, me encanta cuando los debates son apasionados. Pero esto no puede servirnos de excusa para menoscavar la institucionalidad de la República y el Estado de Derecho.

La Corte Suprema de Justicia es la última instancia judicial, y la constitución que nos rige a TODOS por igual, nos obliga a acatar sus decisiones, nos gusten o no.