Articulo 132 de la Constitución Nacional: "La corte suprema de Justicia tiene facultad para declarar la inconstitucionalidad de las normas jurídicas y de las resoluciones judiciales, en la forma y con los alcances establecidos en esta Constitución y en la ley."
Aun cuando el día anterior dijeron con la mas exacerbada convicción, que uno mas uno era dos, no tienen problema en salir a decir al día siguiente, que en realidad, uno mas uno, puede no necesariamente ser dos, que sea dos depende en realidad de que ellos, los iluminados, estén de acuerdo con que sea dos. Igual tienen que encontrar la manera de criticar. Igual salen a formar fila en frente a los micrófonos para "ilustrar" a la opinión publica sobre sus "sabias" posturas. Sin importar que todos nos demos cuenta de sus alevosas contradicciones.
La razón por la cual comienzo criticando esta actitud típica de ciertos actores políticos es por el tema que desde ayer y durante un tiempo seguramente será noticia relevante y acaparará las primeras paginas de los principales diarios y la mayor cantidad de minutos de aire de las radios.
La decisión de la Corte Suprema de Justicia, sobre el caso del juramento del ex Presidente de la República, como Senador Activo de la Nación.
Escuchamos todos los días, como ciertos parlamentarios o dirigentes políticos en general se llenan la boca con expresiones que hacen referencia al respeto irrestricto al Estado de Derecho, al fomento de la institucionalidad de la República, a la defensa de las instituciones democráticas, etc.
Y sin embargo en la fecha, las mismas personas, hoy no se empachan en opinar que la validez de una decisión de la Corte Suprema de Justicia, pasa por, que ellos estén o no de acuerdo con esa decisión.
La constitución nacional establece la separación de poderes, e impone que el órgano que va a entender sobre ella misma es la Corte Suprema de Justicia.
Seria mentiroso decir que esto es un tema que no despierta emociones en la opinión publica, así como también seria poco preciso decir que acá no están mezclados elementos subjetivos con elementos objetivos. Por lo tanto es comprensible que escuchemos posturas radicales tanto a favor y en contra. Pero aun cuando el ruido de estos cacareos nos intenten distraer, no debemos apartarnos de la ley.
Por supuesto que los diversos sectores políticos tienen la libertad y el derecho de opinar en la forma en que ellos pretenden que la gente entienda la cuestión. Reivindico la libertad del disenso, y particularmente, me encanta cuando los debates son apasionados. Pero esto no puede servirnos de excusa para menoscavar la institucionalidad de la República y el Estado de Derecho.
La Corte Suprema de Justicia es la última instancia judicial, y la constitución que nos rige a TODOS por igual, nos obliga a acatar sus decisiones, nos gusten o no.
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